
El trigo es la planta que más se cultiva en el mundo y la primera que cultivó la humanidad, nos ha acompañado durante miles de años como base de la alimentación en occidente. Sus granos contienen los cinco nutrientes que constituyen los alimentos: carbohidratos, proteínas, grasas, minerales y vitaminas.
Ayuda a combatir el colesterol, evitando con ello que se obstruyan las arterias produciendo enfermedades cardíacas y de la circulación sanguínea.
Brinda energía al tener carbohidratos en forma de almidón, pentosas, dextrinas y otros azúcares.
Combate el estreñimiento y ayuda a mantener un ritmo intestinal adecuado por su alto contenido en fibra (celulosa y hemicelulosa), especialmente en el caso de las harinas integrales.
Es considerado antioxidante (neutraliza los radicales libres que aceleran el envejecimiento celular) por contener vitamina E y selenio.
Es un aliado de la belleza del cabello, uñas y piel por su aporte de zinc y vitaminas del grupo B.
Estabiliza el sistema nervioso central por su contenido de vitamina B 12.
Estimula la agilidad mental por tener la mencionada vitamina B 12 y abundante fósforo.